viernes, 3 de diciembre de 2010

Personalidad Anancástica (Obsesiva-Compulsiva)


Manifestaciones Clínicas

PERFECCIONISMO. Se manifiesta generalmente como una desmesurada preocupación por el orden (emplazamiento de los objetos, la organización, la simetría) la limpieza (el aseo corporal, el polvo, la contaminación), la puntualidad (comparecencia exacta, el cumplimiento de los plazos establecidos) y los detalles (minuciosidad).

MORALÍSTICOS. Tendencia desmedida a ser irreprochable: acciones triviales sin la menor importancia se convierten para el sujeto en asuntos de gran trascendencia ética. Por otra parte, esta característica "supermoralista" de la personalidad lleva generalmente consigo la pretensión de que los demás también deben conducirse según sus rígidos postulados morales.

DUDA E INDECISIÓN. Muestran un continuo velo de vacilación e incertidumbre en todos sus procesos psíquicos. Así no están seguros si han comprendido bien un determinado problema, si han previsto todas las posibilidades de afrontarlo o si han escogido la mejor vía para solucionarlo.

OBSTINACIÓN. Los puntos de vista de estas personas se modifican con gran dificultad; ahora bie, si se llega a conseguir, después resulta laborioso hacerles cambiar de nuevo. Una vez en una dirección su pensamiento, apenas se les puede parar o desviar.

SENTIDO EXAGERADO DE LA PROPIEDAD. Tendencia a ser exageradamente ahorrativos, a administrar los recursos de una forma mezquina y a escatimar cualquier muestra de generosidad hacia quienes les rodean. Es raro en ellos que se desprendan de su dinero o de sus posesiones, si no reciben ventajosas contrapartidas.

PREOCUPACIÓN EXCESIVA. La mente está desproporcionadamente centrada en diversos aspectos poco importantes: las consecuencias de una acción intrascendente en el pasado, la actitud ante un acontecimiento banal en el futuro.

INTIMIDAD HERMÉTICA. Exagerada precaución de ocultar el mundo privado se encuentra con frecuencia en sujetos obsesivos. Esta peculiaridad puede resultar anómala por la desproporcionada extensión de la vida interior secreta o bien por excesiva protección para que no se descubra.

EXAGERADA INCLINACIÓN AL TRABAJO. Afán desmedido por el trabajo como el pluriempleo innecesario y la plena dedicación a un negocio. Esta "adicción" al trabajo se asocia a menudo con otros rasgos anancásticos. Así, la tendencia al perfeccionismo y la preocupación le lleva, una vez terminada la faena diaria, a rumiar en el pensamiento sobre los posibles defectos de la tarea, en aquello que todavía queda por realizar, etc.

Concepción de sí mismo: Responsable de sí mismo y de los otros. Fastidioso, competente.

Concepción de los demás: Despreocupados, irresponsables, autocomplacientes o incompetentes.

Creencias:
a) Nucleares:
"Soy básicamente desorganizado"
"Para sobrevivir necesito orden, sistema y reglas"
b) Condicionales:
"Si no soy sistemático y organizado, todo se derrumbará"
"Si cometo un fallo, seré un fracasado"
c) Instrumentales:
"Debo ser yo quien controla"
"Los detalles son esenciales"

Amenaza: Los defectos, los errores, la desorganización o las imperfecciones. La "pérdida de control" se vive  como una catástrofe.

Estrategia Principal: Establecer y cumplir un sistema de reglas, normas y deberes. Para alcanzar sus metas tratan de ejercer el máximo control sobre su propia conducta y la de los demás.

Afecto: Proclives a los remordimientos, las decepciones y los castigos a sí mismos y a los demás. Ansiedad cuando no llegan al criterio que se establecen. Depresión ante los fracasos.

Patrones de Conducta:
a) Hiperdesarrollados: Control, responsabilidad, sistematización.
b) Infradesarrollados: Espontaneidad, espíritu de juego.


Fuente: Margarita Ortiz-Tallo. Trastornos Psicológicos. Málaga, Ediciones Aljibe, 1997. Capítulo IV; pags. 89-111.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Personalidad Evasiva


Manifestaciones Clínicas

MIEDO AL DESPRECIO. Excesiva susceptibilidad al posible desaire de otras personas constituye una peculiaridad anómala de ciertos sujetos. El qué dirán las personas del entorno les afecta de un modo desproporcionado. Muestran "hipersensibilidad a la potencial repulsa, humillación o vergüenza". La misma preocupación de no ser denigrados les hace muy parcos en palabras. Un paciente con este rasgo podría decir: "Yo soy de los que les gusta que lo diga otro". Les supone un gran esfuerzo preguntar o hacer alguna petición, especialmente ante desconocidos. Además, el lenguaje sueñe ser tenso, lleno de vacilaciones y sin que su contenido sea el más apropiado para manifestar el propósito.

DESEO DE ACEPTACIÓN.La hipersensibilidad al rechazo se hala frecuentemente junto a un excesivo deseo de ser aceptado y tener relaciones interpersonales. De ahí el conflicto que suele existir entre estos dos rasgos: sentir pavor ante la eventualidad de un menosprecio y al mismo tiempo, ansiar aprobación y estima. Este dilema es nocivo para la armonía y el desarrollo de la personalidad, ya que la extrema sensibilidad a la relación interpersonal lleva a la persona al aislamiento social y a sentir continuamente la falta de amistades íntimas que satisfagan sus necesidades de afecto y comunicación personal.
VIGILANCIA. La excesiva preocupación por el posible agravio social les lleva a mostrarse muy alertas acerca de posibles señales de rechazo e interpretan cualquier comentario o gesto como una prueba clara de repulsa o mofa por parte de quienes se relacionan con él. Este continuo velar en busca de indicios dañinos hace que repare en ciertas manifestaciones ajenas que una persona, sin este rasgo tan exagerado, no las tendría en cuenta.
Esta vigilancia en cierto modo les protege de aquellas personas de las que han recibido, o creen que pueden recibir, trato desdeñoso o bromista pero al mismo tiempo supone para estos sujetos timoratos un esfuerzo de atención que les distrae de otras ocupaciones.

RECURSO A LA IMAGINACIÓN. La falta de intercambio verbal con quienes les rodea lleva al sujeto tímido a una exagerada imaginación, que suple en cierto modo la necesidad humana de relaciones interpersonales. Este recurso a la fantasía que en cierto modo compensa su dificultad expresiva resulta negativo para el sujeto, ya que el mundo de la realidad se distancia mucho del creado por él a su gusto.
Otras veces en lugar de la ficción construida según el deseo del sujeto, este se vuelve hacia un mundo interior en el que predominan contenidos de menosprecio y de humillación que representan el pasado o posibles circunstancias futuras y a los que la persona está tan hipersensible.

RELACIÓN CON LAS FOBIAS SOCIALES. A veces se presentan dificultades diagnósticas para diferenciar manifestaciones propias de una fobia social y esta alteración de la personalidad. En realidad tanto el síntoma propio de la fobia como el rasgo se muestran juntos en la práctica clínica, y otras veces las anomalías tienen variaciones de grado y de extensión que los límites entre dos fenómenos se confunden. En la fobia la vivencia patológica se asemeja más a un ataque de ansiedad que a un sentimiento de rechazo y de humillación. Existe una situación social concreta (hablar en público, por ejemplo) precipitante de la crisis en vez de las relaciones interpersonales en general y por otra parte, el síntoma propiamente fóbico no va necesariamente acompañado del deseo de aceptación.

Concepción de sí mismo: Socialmente inadecuado, incompetente y vulnerable al desprestigio y rechazo.

Concepción de los demás: Potencialmente críticos y despectivos.

Creencias:
a) Nucleares:
"No soy bueno"
"Soy indigno"
"No merezco ser amado"
"No tolero sentimientos desagradables"
b) Condicionales:
"Si los demás descubrieran como soy en realidad, me rechazaran y eso será horrible"
"Si emprendo algo nuevo y no tengo éxito, será un espanto"
c) Instrumentales:
"Lo mejor es mantenerse libre de compromisos arriesgados"
"Si tengo sentimientos de desagrado, debo tratar de suprimirlos enseguida"

Amenaza: Ser descubierto como un fraude, ser humillado o rechazado.

Estrategia Principal: Evitación de las situaciones en las que pueda ser sometido cualquier tipo de evaluación. Evitación cognitivo de pensamientos desagradables.

Afecto: Disforia. Combinación de tristeza y ansiedad. Tristeza por la ausencia de placeres o refuerzos que les gustaría obtener de relaciones personales o laborales. Ansiedad ante el temor de tener que exponerse ante situaciones profesionales o sociales.

Patrones de Conducta:
a) Hiperdesarrollados: Vulnerabilidad social, evitación, inhibición.
b) Infradesarrollados: Autoafirmación, gregarismo.

Fuente: Margarita Ortiz-Tallo. Trastornos Psicológicos. Málaga, Ediciones Aljibe, 1997. Capítulo IV; pags. 89-111.

martes, 30 de noviembre de 2010

Personalidad Dependiente


Manifestaciones Clínicas

La características de estas personalidades dependientes tienen como denominador común la falta de ser uno mismo. He aquí las principales.
  1. El dependiente anhela con desesperación actitudes protectoras hacia él y las busca continua e insistentemente. De tal modo que precisa el continuo respaldo y consejo para las simples decisiones de la vida cotidiana, por ejemplo: forma de peinado color de la corbata, llevar una bufanda, escribir una carta, etc.
  2. Desiste contraer responsabilidades de importancia como la elección de las amistades, la situación de la vivienda, etc. Asimismo, esta renuncia de responsabilidades no suele ser pasiva ni apática, dado que busca intensamente que sean otras personas (el padre, un hermano o el cónyuge) quienes resuelvan.
  3. Presenta una considerable disminución de su espontaneidad, "dificultad en iniciar proyectos o en hacer cosas por sí mismos". En lugar de acciones emanadas del propio yo el sujeto prefiere seguir a otra persona, y no ser él quien las comience. No obstante, con el apoyo y la supervisión pueden desempeñar bien las tareas encomendadas.
  4. Muestra inclinación a satisfacer las necesidades de otras personas, sobre todo las de quienes depende. Intenta que sus palabras, acciones y emociones sean gratas a sus protectores. Su complacencia llega a veces a estar de acuerdo con ellos cuando cree que no tienen razón y a no manifestar su enfado ni hasta cuando hay motivos.
  5. Las personas dependientes tienen a los otros por más fuertes y capaces, refiriendo con frecuencia su inferioridad en las más diversas esferas de la vida. Esta tendencia a empequeñecerse se interpreta como un mecanismo psicológico que evita la acepción de la responsabilidad y llevar a cabo actividades fuera de la guía de otros.
  6. La posibilidad, fundada o supuesta, de perder relaciones de las que son dependientes, crea a veces una intranquilidad continua y una intensa reacción emocional de naturaleza ansiosa y/o depresiva. La preocupación excesiva surge en ocasiones hasta cuando la falta de relación es sólo temporal, como sucede en período de vacaciones.
Concepción de sí mismo: Desvalido, débil e incompetente.

Concepción de los demás: A la otra persona o personas que se eligen como "protectoras", tendencia a idealizarlas como fuertes y competentes.

Creencias:
a) Nucleares:
"Soy un ser indefenso"
"Estoy completamente desamparado"
b) Condicionales:
"Sólo puedo funcionar si tengo a mi lado a alguien competente que me ayude"
"Si me abandonan, moriré"
c) Instrumentales:
"Permanece cerca"
"Cultiva la relación más íntima posible"

Amenaza: Abandono o rechazo.

Estrategia Principal: Cultivar relaciones de dependencia con personas que consideran "fuertes" a las que tratan de agradar.

Afecto: Ansiedad ante el temor de que se produzca rechazo o abandono por parte de las personas con las que se tiene una relación de dependencia. Depresión ante la pérdida fundamentalmente en la relación de dependencia con la pareja. Euforia cuando cubre sus necesidades y deseos de dependencia y protección.

Patrones de conducta:
a) Hiperdesarrollados: Búsqueda de ayuda, apego excesivo
b) Infradesarrollados: Autosuficiencia y autonomía

Fuente: Margarita Ortiz-Tallo. Trastornos Psicológicos. Málaga, Ediciones Aljibe, 1997. Capítulo IV; pags. 89-111.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Personalidad Narcisista


Manifestaciones clínicas

VANIDAD EXAGERADA: La persona se considera a sí misma muy importante, sin fundamento para ello, sobresale en las actividades que realiza (incluido el deporte que práctica), entiende más que otros de pintura, de música, de toros, conoce perfectamente su ocupación, etc.

EXPECTATIVAS DE TRATO ESPECIAL Y ADMIRACIÓN: En realidad, esta peculiaridad viene a ser consecuencia de la vanidad exagerada. Todo cuanto el sujeto piensa pretenciosamente de sí mismo lo presupone igualmente compartido por las personas del entorno; consiguientemente, ha de tener más prerrogativas, propias de su elevado status.

RECURSO A LA FANTASÍA: La vanidad y las expectativas de trato especial se exponen a frustraciones permanentes. Sus apetencias son insaciables, no importa el éxito logrado ni la amabilidad con que se le trate, el sujeto ansia más. Ante estos obstáculos el narcisista se vuelve hacia su imaginación, que jamás le traiciona.

INTERESADAS RELACIONES INTERPERSONALES: Potencian la amistad con personas que llenen su vanidad al proporcionarle influencia, prestigio, poder e incluso el romance amoroso lleva como objetivo fundamental satisfacer la propia estima. Otras veces, el abuso de las personas forma la base de su relación con ellas, piensan sobre todo en el provecho que puedan obtener.

LA ENVIDIA: Los éxitos, privilegios y propiedades  de los demás le producen malestar, especialmente si estos son superiores al suyo y algo que el narcisista desea. Esta propensión a la envidia le lleva a resentimientos, que le causan disgusto interior y animosidad hacia quienes ostentan un rangos más

Concepción de sí mismo: Especial, único y por lo tanto merecedor de privilegios o tratos de favor frente a las "masas" o "personas corrientes".

Concepción de los demás: Partidarios, vasallos, inferiores, admiradores.

Creencias:
a) Nucleares:
"Puesto que soy especial, merezco atenciones especiales"
"Puesto que soy superior a los demás, deben reconocérmelo"
"Hay reglas y normas que son para las masas, pero no para mí que soy especial"
b) Condicionales:
"Si no me reconocen mi estatus especial, hay que castigarlos"
c) Instrumentales:
"Trata constantemente de insistir en tu superioridad y demostrarlo".

Estrategias principales: Buscar permanentemente gloria, riqueza, posición, poder, admiración para reforzar continuamente su imagen de "superior". Recurre a estrategias manipuladoras para lograr sus fines. Altamente competitivo con quienes pretende un estatus similar.

Afecto: Cólera cuando los otros no les conceden la admiración, atención o respeto deseado. Proclives a la depresión cuando sus estrategias fallan.

Patrones de Conducta
a) Hiperdesarrollados: Auto-exaltación, competitividad
b) Infradesarrollados: Identificación grupal, compartir.

Fuente: Margarita Ortiz-Tallo. Trastornos Psicológicos. Málaga, Ediciones Aljibe, 1997. Capítulo IV; pags. 89-111.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Personalidad Histriónica


Manifestaciones Clínicas

Los rasgos más frecuentes enconrtados en esta anomalía de la personalidad son los siguientes:
  1. El histriónico tiene generalmente un deseo permanente y desmesurado de acaparar la atención de cuantas personas le rodean y en todas las circunstancias. Se sienten a disgusto cuando no son el centro de atención.
  2. En la necesidad de estimación se suele mostrar una avidez excesiva por el aprecio, aprobación, alabanza, elogio, etc. Schneider (1980) consideró a este insciable anhelo de estimación como el rasgo más típico de esta personalidad.
  3. La seducción comprende todo cuando signifique fascinar a personas o grupos. Esta tendencia se presenta generalmente bajo la forma de provocar sexualmente a todas las personas con las que se relación.
  4. El exhibicionismo se manifiesta de diversos modos: unas veces consiste en mostrar ostentación con vestidos llamativos, adornos recargados, excesivo maquillaje, resaltar ciertas partes del cuerpo tales como fuertes músculos, etc.
  5. Inclinación a contar hechos inexistentes como si realmente hubieran ocurrido (mitomanía). El sujeto refiere que ha ganado o perdido grandes sumas de dinero, que ha conversado con seres extraterrestres, a veces hasta se llega a confesar el autor de crímenes famosos.
  6. Búsqueda de expresiones o reacciones encaminadas a causar lástima. Así cualquier insignificante contratiempo lo refiere el sujeto como su fuera un verdadero desastre.
  7. Actúan en la vida como si estuvieran interpretando un papel en un escenario: dramatizan la mímica, la entonación y el mismo contenido del lenguaje. En la entrevista resalta la patética exposición de sus emociones (tristeza, miedo, ansiedad y rabia) y de sus problemas personales.
  8. Les preocupa mucho más la imagen que producen en otras personas que mostrarse ellos mismos tal y como son en sus diferentes aspectos. Sus propias emociones las exteriorizan de un modo más intenso del que en realidad sienten.
  9. Pretenden conseguir sus deseos a través de ciertas estrategias en sus relaciones interpersonales, que suelen ser, más bien, indirectas. Esta propensión manipulativa se facilita debido a otros rasgos (capacidad histriónica, empatía, etc.) que poseen y a la práctica que se consigue con el tiempo.
  10. La expresión emotiva fluctúa en cortos espacios de tiempo: el sujeto puede pasar de la serenidad hasta la crisis colérica o de la alegría a la tristeza. El cambio de afectos suelen estar relacionado con estímulos de aparentemente poca importancia.
  11. Sus emociones, gustos y opiniones se dejan fácilmente influir por otras personas, sobre todo las que ostentan autoridad. En ocasiones confían plenamente en ellas y esperan que puedan mágicamente resolver sus problemas.
Si se analizan los rasgos descritos todos ellos se relacionan entre sí, aunque ciertos matices diferencian a unos de otros. Por ello los autores han tendido a considerar a un rasgo como el fundamental del que derivan los demás. Así para K. Schneider era la necesidad de estimación, para K. Jasper (1966) el parecer más que el ser y pasa las clasificaciones modernas el histrionismo.

Concepción de sí mismo: Encantador, grandioso y merecedor de atención. Su autoestima depende en gran parte de que reciban continuas expresiones de aprecio.

Concepción de los demás: Accesibles a la seducción, receptivos, admiradores y audiencia atenta.

Creencias:
a) Nucleares:
"En el fondo carezco de atractivo"
"Para ser feliz necesito que me admiren"
b) Condicionales:
"Si no cautivo a la gente, no soy nada"
"Para ser feliz necesito que me admiren"
c) Instrumentales:
"Expresa tus sentimientos"
"Se divertido"
"Reclama la atención de los demás.

Estrategias principales: Demostrativas y teatrales para lograr que las personas queden ligadas a ellos. Baja tolerancia a la frustración y pueden acudir al llanto, conducta agresiva o gestos suicidas para lograr lo que quieren: atención o castigar a los que les ofenden.

Afecto: Jovialidad, mezclada con alegría y buen humor cuando logran comprometer a otros. Tienden a experimentar ansiedad por miedo a ser rechazados. Ante la frustración, el afecto positivo suele convertirse rápidamente en cólera o tristeza.

Patrones de conducta:
a) Hiperdesarrollados: Exhibicionismo, expresividad, vaguedad
b) Infradesarrollados: Reflexión, control sistematización.

Fuente: Margarita Ortiz-Tallo. Trastornos Psicológicos. Málaga, Ediciones Aljibe, 1997. Capítulo IV; pags. 89-111.

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Sólo porque si

sábado, 27 de noviembre de 2010

Personalidad Limite


Manifestaciones Clínicas

Estos sujetos son muy sensibles a la pérdida de una importante relación interpersonal. Apenas se percatan, de la inminente ruptura, real o supuesta, de una relación significativa se producen cambios profundos a todos los niveles (imagen de sí mismo, afectividad, cognición y comportamiento).

RELACIONES INTERPERSONALES INTENSAS E INESTABLES. Este rasgo se caracteriza por la propensión a cambiar súbita y drásticamente de actitud hacia las personas. De enlazar cualidades de alguien pasa a su más completa desvalorización.

ALTERACIÓN DE LA IDENTIDAD. La imagen de sí o el sentido de uno mismo suele ser extremadamente inestable. Al igual que en las relaciones interpersonales la propia imagen fluctúa contnuamente y surgen con frecuencia nuevos gustos, objetos, valores, ideales, vocaciones profesionales, identidad sexual, etc.

AUTOAGRESIVIDAD. Los comportamientos suicidas (actos, gestos, amenazas) y las autolesiones (cortes, quemaduras, golpes) se observan frecuentemente y reiteradamente en la personalidad límite. La amenaza de terminar una relación significativa o la presión para que tome más responsabilidades suelen desencadenar autoagresividad.

COMPORTAMIENTO AUTODESTRUCTIVO. Estos sujetos justo antes de conseguir un determinado objetivo lo dejan. Por ejemplo: abandona una carrera en el último curso, rompen una amistad cuando ya estaba consolidad, etc.

ALTERACIONES DE LA AFECTIVIDAD. Estas personalidades sienten un constante malestar interno que les resulta difícil describir. Además de esta disforia general como estado de animo, suelen tener un sentimiento permanente de vació interior y aburrimiento que le mueve a buscar continuamente algo "dramático" en su vida.

IMPULSIVIDAD NOCIVA. Aparte de las características descritas, la personalidad límite tiene propensión a comportamientos irreflexivos que suelen conllevar un gran peligro, sobre todo para él mismo y sus familiares. Entre ellos está la tendencia a los juegos de azar, a derrochar dinero, a los atracones de comida, al abuso de sustancias adictivas y a la conducción temeraria de vehículos.

SÍNTOMAS TRANSITORIOS. Ideas paranoides y síntomas disociativos pueden observarse; sin embargo suelen durar sólo minutos u horas y su intensidad no es muy marcada. Esta psicopatología pasajera surge generalmente como reacción a la posibilidad real o supuesta del consumarse la ruptura de los vínculos emotivos con una persona.

Fuente: Margarita Ortiz-Tallo. Trastornos Psicológicos. Málaga, Ediciones Aljibe, 1997. Capítulo IV; pags. 89-111.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Personalidad Antisocial



Manifestaciones Clínicas

La personalidad disocial se caracteriza por su conflictividad con las normas sociales. Los problemas graves de comportamiento aparecen a una edad temprana: mentiras, desobediencia, pequeños robos, peleas, crueldad con animales. Este comportamiento sociopático continúa durante la adolescencia.
A continuación se exponen las características más importantes de la personalidad disocial:
  1. Se muestran imperturbables, sin el menor "nerviosismo", en situaciones que producen tensión, inquietud o preocupación a la mayoría de las personas.
  2. Se observa disminución del miedo, aveces acompañado de placer, ante el peligro físico.
  3. No vivencia la culpa o no deplora suficientemente sus obras nocivas.
  4. No siente lástima en presencia del mal de otras personas, no se conduele con la intensidad que aparece en el sujeto normal.
  5. La común disposición para ser amigo, o querer a otra persona se halla disminuida en ciertas personas. La capacidad de amar si se alcanza, a veces, alguna intensidad, su duración es muy efímera.
  6. La respuesta con agradecimiento se muestran anómalamente poco desarrolladas. Por otra parte adolecen de lealtad, honor y otros sentimientos nobles.
  7. Tendencia a la falsedad. El engaño sociopático suele llevarse a cabo de un modo ingenioso.
  8. Vulnera constantemente cualquier clase de regla social como si su incumplimiento le produjera deleite.
  9. Cualquier molestia o sensación desagradable genera una reacción inmediata e impulsiva. Estas acciones las lleva a cabo sin tener en cuenta las posibles consecuencias.
  10. Suelen paradójicamente ser tratables y simpáticos. Muestran una gran habilidad en el trato efímero con las personas y la relación superficial y ocasional.
  11. Manifiestan "constante inconstancia" en todos los aspectos de su vida. Las intenciones y opiniones sobre los más diversos temas cambian con rapidez.
  12. Muestran una y otra vez las mismas acciones que le han originado problemas. Es una incompetencia para obtener lecciones de sus fracasos.
Concepción de sí mismo: Solitario, autónomo, fuerte.

Concepción de los demás: Explotadores, vulnerables, débiles.


Creencias:

a)Nucleares: 
"En esta vida atacas o te atacan" 
"Tengo que cuidar de mi mismo" 
"Debo de obtener lo que deseo"

b)Condicionales:
"Si no presiono a los demás, no me dan lo que merezco"

c)Instrumentales:
"Atacar primero"
"Toma lo que quieras que te lo mereces"

Estrategias Principales: Atacar o defraudar abiertamente o engañar, estafar o explotar mediante manipulaciones astutas y sutiles.

Afecto: Cólera por la injusticia que supone que otras personas tenga lo que él merece o desea tener.

Patrones de conducta:
a) Hiperdesarrollados: Combatividad, explotación, predación.
b) Infradesarrollados: Empatía, reciprocidad, sensibilidad social.

Documental Recomendado 1/5


Fuente: Margarita Ortiz-Tallo. Trastornos Psicológicos. Málaga, Ediciones Aljibe, 1997. Capítulo IV; pags. 89-111.